Los carteles más conocidos e influyentes de la historia del diseño (I)

Los carteles más conocidos e influyentes de la historia del diseño (I)
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Seguro que alguna vez te has encontrado con alguno de ellos, en museos, en libros, en láminas en tiendas de decoración e incluso en memes.

Os presento una serie de carteles que pueden ser considerados como los más famosos, importantes o influyentes de la historia.

De lo que no cabe duda es que cada uno de ellos puede ser considerado como una obra digna de estudio que hoy en día nos sirve para analizar la evolución del cartelismo desde sus comienzos hasta ahora.

1889. Bal du Moulin Rouge (Jules Chéret)

Jules Chéret es considerado el «padre del cartel», no solo por poner en marcha su propio negocio de impresión, sino por introducir un nuevo lenguaje vigente a día de hoy: dar más valor a la imagen que al texto. Con él, los carteles pasaron de ser sobrios y serios a coloridos e ilustrados. De hecho, fue el primero en utilizar a la mujer como reclamo publicitario. Sus creaciones tuvieron tanto éxito y admiración entre el público que incluso los arrancaban de las paredes apenas pegados.

Debido al gran éxito cosechado por Chéret, otros pintores probaron suerte en este nuevo medio, destacando dos de ellos: Toulouse-Lautrec y Alfons Mucha.

El Bal du Moulin Rouge fue el cartel inaugural del famoso cabaré parisino. En primer plano destaca la típica figura de la chérrete, sentada en un burro negro para hacerle destacar su colorido vestido amarillo. Al fondo el Molino Rojo, y todo enmarcado por una serie de mujeres absortas en una frenética alegría.

Todo el conjunto, apoyado por la tipografía, muestra un gran dinamismo.

1891. Moulin Rouge La Goulue (Toulouse-Lautrec)

Fue el primer cartel realizado por el francés Henri de Toulouse-Lautrec que, como no podía ser de otra forma, está destinado al Moulin Rouge, principal lugar de ocio en el París de aquellos años.

Como principales protagonistas aparecen sus dos bailarines principales: Louise Weber, apodada La Goulue, por su glotonería, y Jacques Renaudin, conocido como Valentin le Désossé, el deshuesado, por su agilidad.

Utiliza colores planos, jugando con las siluetas recortadas tanto de personajes como del fondo. Con un punto de vista elevado, muy común en sus obras, e inspirado en Degas.

El cartel, muy aplaudido por crítica y público, animó a Toulouse-Lautrec en su carrera como cartelista.

1894. Harpper’s (Edward Penfield)

Edward Penfield es considerado uno de los cartelistas más influyentes de Estados Unidos. Formó parte de la editorial Harper and Brothers como artista y editor.

Creó su primera litografía para Harper’s en 1893 y tras su éxito, realizó carteles sucesivos de cada número de la revista.

Su posición y prestigio en la editorial le permitió experimentar los estilos más vanguardistas, alejándose del dramatismo del Art Nouveau y dejándose influenciar por otras fuentes estilísticas como los grabados japoneses (ukiyo-e) y sus contemporáneos franceses y británicos.

1895. Absinthe Robette (Henri Privat-Livemont)

El pintor e impresor belga Henri Privat-Livemont realiza esté cartel de estilo Art Nouveau para promocionar la “Absinthe Robette”. La absenta, también conocida como hada verde, era una bebida muy popular entre los artistas y escritores en el París de finales del siglo XIX y que fue prohibida en 1915.

No podemos evitar comparar su estilo gráfico con el de Mucha, pero al observarlo minuciosamente se nota la impronta de su propio estilo.

La mujer es su motivo principal y es protagonista de forma destacada en la mayoría de sus obras, algo muy común entre los artistas de la época.

1896. Job (Alphonse Mucha)

Este artista checo afincado en París es el máximo representante del cartelismo Art Nouveau. Alfons Mucha consigue, más que ningún otro artista modernista, dar forma a la mujer etérea, irreal y de belleza inaccesible. En este cartel establece la imagen icónica de la “mujer Mucha”, con su cabello arremolinado y exageradamente abundante.

Mucha coloca la figura femenina prominente sobre un fondo con monogramas de Job. Con un cigarrillo encendido en la mano, la mujer inclina sensualmente la cabeza hacia atrás y el humo que se eleva forma un arabesco, entrelazándose con su cabello y el logo de la empresa.

El uso de tintas planas queda totalmente disimulado por la riqueza y contrastes de la decoración de mosaico. Este uso del ornamento le ha valido a Mucha la calificación de decorativismo bizantino.

1896. Simplicissimus (Thomas Theodor Heine)

En este cartel, creado para anunciar la revista satírica Simplicissimus publicada en Berlín en 1897, Heine consigue el máximo de efectividad y de impacto con los mínimos elementos gráficos.

El contraste entre el rojo del perro y el negro del fondo, no pueden sino sorprender al viandante y despertar su curiosidad por el nombre que aparece arriba.

La capacidad comunicativa del cartel y su eficacia reside en la concentración de la imagen en un solo objeto que centra la composición. Además este es uno de los primeros ejemplos de cartel que utiliza el valor simbólico de la imagen, expresando con el bulldog, un perro de aspecto feo y fiero, la ferocidad y la corrosividad de sus sátiras.

1896. Tournée du Chat Noir (Théophile Steinlen)

El Le Chat Noir (El Gato Negro), fue un cabaré del bohemio barrio de Montmartre en París que acogía cada noche lo mejor de la intelectualidad de la época.

Théophile Steinlen, pintor, diseñador gráfico, litógrafo y cartelista modernista de origen suizo, es el encargado de diseñar, en 1896, este cartel para dicho cabaré.

En su realización simplemente representa un felino rodeado de tipografía con formas orgánicas, típicas del estilo modernista, e impreso en cromolitografía en tres colores. Su gato negro carga con el peso visual y transmite lo que se espera de ese lugar: bohemia, elegancia, erotismo, carisma, libertad, aventura…

No hay que olvidar que Steilen era un apasionado de los gatos, de hecho le llamaban “Le père des chats” (el padre de los gatos), y eso queda reflejado en casi toda su obra, donde representa a felinos en todas las actitudes posibles.

París lo tomó como imagen para representar a toda la ciudad, convirtiéndose en un icono de la Belle Epoque.

1898. Anís del Mono (Ramón Casas)

A principios de 1898, Vicente Bosch, propietario de Anís del Mono, convoca un concurso para anunciar su producto. Ramón Casas gana el primer premio con su obra “Mono y mona”, obteniendo gran éxito y prestigio entre los artistas catalanes y colocándolo a la cabeza del cartelismo español.

Ramón Casas i Carbó, barcelonés, es considerado como uno de los máximos representantes de la pintura modernista catalana, pero también es un excelente diseñador. Su estilo de cartel inspirado en Toulouse-Lautrec y sus manolas, le harán famoso.

1912. Stiller (Lucian Bernhard)

El Plakatstil es un estilo gráfico iniciado en Alemania por Lucian Bernhard a principios del siglo XX. Sus características principales son la simplificación de formas y objetos para centrarse en un solo elemento y la utilización de tipografías llamativas, reducción de textos y colores planos. El Plakastil se aleja de la complejidad del Art Nouveau proyectando una visión más moderna del cartel.

Esta obra de Bernhard es el mejor ejemplo de Plakatstil: el zapato dice perfectamente que la palabra “Stiller” es una marca de calzado.

1917. I Want You For U.S. Army (James Montgomery Flagg)

Este famoso cartel fue diseñado por el artista y dibujante James Montgomery Flagg para ayudar a reclutar tropas durante la Primera Guerra Mundial. Está inspirado en un anuncio de Alfred Leete para el reclutamiento británico, donde aparecía Lord Kitchener en una pose similar.

La tipografía, caracterizada por su simplicidad y perfecta ordenación, contrasta con el fondo plano y se integra con la figura central del Tío Sam que lleva toda la carga del cartel. Flagg usó su propia cara añadiéndole más edad y una barba blanca para representar al Tío Sam.

El ceño fruncido, la expresión de seriedad, su actitud de regañar y el dedo acusador señalando al espectador refuerzan el tono imperativo del texto: ¡Te quiero a TI!.

Tuvo tanto éxito que fue reeditado dos décadas después durante la Segunda Guerra Mundial. Uno de los mejores ejemplos de la eficacia a la que llega el cartel como medio.

1923. Bauhaus (Joost Schmidt)

Cartel de la exposición de la Bauhaus de 1923, creado por Joost Schmidt.

La Bauhaus, fundada por Gropius en 1919, fue la primera escuela de arquitectura, diseño, artesanía y arte del siglo XX. El objetivo de sus creaciones era combinar funcionalidad y estética, sentando las bases del diseño gráfico y el diseño industrial. Fue clausurada en 1933 por el Partido Nazi.

El cartel sigue la línea del Constructivismo Ruso, introducido en la escuela por Moholy-Nagy. La lámina impresa deja de ser simétrica para componerse siguiendo un equilibrio asimétrico formado por bandas, bloques y un protagonismo de la tipografía.

El trabajo de Joost Schmidt ha ejercido una gran influencia en el diseño gráfico en los años 20 del siglo pasado.

1924. Lengiz (Alexandr Rodchenko)

El diseño gráfico es una disciplina muy valorada por las vanguardias rusas de principios del siglo XX, sobre todo entre los artistas pertenecientes al Constructivismo. Alexandr Rodchenko dio un paso más allá del Suprematismo, buscando la utilidad y la funcionalidad en sus diseños y convirtiéndose en uno de los grandes pioneros del diseño ruso.

Este cartel lo realizó para la Imprenta Estatal de Leningrado (Lengiz), la palabra que aparece repetida en la parte superior e inferior del cartel. Lo que está gritando la joven es “Libros de todas las ramas del conocimiento”. El pañuelo que lleva en la cabeza nos indica que es una mujer de la clase trabajadora que anima a sus camaradas a que cultiven sus mentes. Los ojos y la mano de la chica dirigen la mirada del espectador hacia el mensaje. Toda la composición permanece en perfecto equilibrio, sin que ningún elemento pese visualmente más que el resto.

La fotografía original la hizo el propio Rodchenko, y la modelo es la escritora y cineasta Lilya Brik, musa de los artistas de la Vanguardia Rusa.

1926. Metropolis (Schulz Neudamm)

Este cartel de tres hojas fue realizado por el artista gráfico alemán Heinz Schulz-Neudamm para publicitar la película “Metrópolis” del director Fritz Lang. Actualmente solo quedan cuatro copias conocidas de este cartel: una se encuentra en el MoMA de Nueva York, otra en el Museo de Cine de Berlín, la tercera pertenece a una colección privada y la última fue subastada por 1,2 millones de dólares, lo que lo convierte en el cartel de cine más caro del mundo.

Metrópolis es una obra maestra del cine expresionista alemán que muestra una visión apocalíptica de la sociedad futura.

En el cartel aparece el robot mirando fijamente al espectador y tras él un fondo de rascacielos con una tipografía típica Art Decó. Todos elementos vinculados al Futurismo, con efectos metálicos y el uso del amarillo y el negro.

1927. The Lure of the Underground (Alfred Leete)

Este cartel fue publicado por The Underground en 1927. La imagen es del historietista nacido en Northampton, Alfred Leete, que también diseñó los famosos carteles de reclutamiento de la Primera Guerra Mundial de Lord Kitchener.

Este encargo tenía como objetivo el de cambiar la imagen que los ciudadanos tenían sobre el metro. En aquellos momentos se percibía como algo sucio e inseguro.

La ingeniosa caricatura de Leete subraya el atractivo magnético del metro. Su enfoque de dibujos animados muestra a los viandantes atraídos impotentes por el símbolo del “roundel”, hacia los rápidos servicios del metro.

Este cartel queda como una muestra de la cara cambiante del diseño gráfico y de los estilos emergentes durante el siglo pasado.

1932. Dubonnet (Cassandre)

Jean-Marie Mouron. Este francés de origen ucraniano, más conocido como Cassandre, fue el primero en diseñar carteles pensados para la vida ajetreada, carteles pensados para el transeunte o el conductor, que con un solo vistazo debe captar el mensaje. Para lograrlo sintetiza el arte, la imagen y el texto, dándole una gran importancia a este último. En resumen, fue el precursor del cartel moderno.

Además de su trabajo para Vinos Dubonnet nos dejó gran cantidad de importantes obras como Nord Express, Normandie o Au Boucheron. Todos con referencias del Cubismo, del Futurismo y del Constructivismo.

“Un cartel está dirigido al apresurado viandante, hostigado por un alud de imágenes de todas clases, ha de provocar sorpresa, violentar la sensibilidad y señalar la memoria con una huella indeleble”.

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